Septiembre marca la vuelta al cole, la vuelta al trabajo y la vuelta a la rutina. Pero, curiosamente, también es una de las épocas del año en las que más pacientes acuden a mi consulta por dolor en el talón, dolor en la planta del pie o molestias en la zona de los metatarsianos.
Y, en la mayoría de los casos, la explicación es mucho más sencilla de lo que parece.
Durante semanas hemos utilizado chanclas, sandalias o un calzado muy cómodo para la playa… pero no siempre el más adecuado para caminar muchas horas.
👣 Dolor en el talón al levantarte por la mañana.
👣 Molestias en la planta del pie.
👣 Dolor en la zona de los metatarsianos.
👣 Sensación de sobrecarga al caminar.
👣 Molestias que aumentan al final del día.
Si te sientes identificado con alguno de estos síntomas, es muy probable que el verano tenga bastante que ver.
¿Qué ocurre realmente con el calzado de verano?
Las chanclas y muchas sandalias tienen algo en común: son muy frescas y muy cómodas… pero normalmente ofrecen muy poca estabilidad.
Además, al ser un calzado tan plano y flexible, obligan al pie a trabajar mucho más de lo habitual para mantener el equilibrio mientras caminamos.
Sin darnos cuenta, durante semanas vamos sobrecargando estructuras tan importantes como la fascia plantar o la zona de los metatarsianos.
Y cuando volvemos a la rutina… aparece el dolor.
Las lesiones que veo con más frecuencia en esta época son:
✔️ Dolor en el talón.
✔️ Metatarsalgia o dolor en la parte delantera del pie.
✔️ Sobrecargas musculares.
✔️ Inflamación de tendones y ligamentos.
“Pero si durante el verano apenas me dolía…”
Esta es una de las frases que más escucho en consulta.
Y tiene una explicación muy sencilla.
Muchas lesiones no aparecen de un día para otro. Lo que ocurre es que el pie va acumulando pequeñas sobrecargas durante semanas hasta que llega un momento en el que ya no es capaz de compensarlas.
Es entonces cuando empiezan las molestias.
Por eso muchas personas relacionan el dolor con la vuelta al trabajo, cuando en realidad el problema comenzó durante las vacaciones.
¿Qué podemos hacer para solucionarlo?
Lo primero es averiguar por qué está apareciendo ese dolor.
No todos los dolores de talón son una fascitis plantar y no todas las molestias en la parte delantera del pie tienen el mismo tratamiento.
Una buena exploración y un estudio biomecánico de la pisada permiten encontrar el origen del problema y elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Dependiendo de cada caso, podemos recomendar:
✅ Estudio biomecánico de la pisada.
✅ Plantillas personalizadas.
✅ Ejercicios específicos.
✅ Tratamientos para disminuir la inflamación y acelerar la recuperación.
✅ Consejos sobre el calzado más adecuado para evitar recaídas.
¿Se puede prevenir?
La respuesta es sí.
No se trata de dejar de utilizar chanclas o sandalias durante el verano.
Lo importante es no llevarlas durante todo el día ni recorrer largas distancias con un calzado que no está diseñado para ello.
Alternar diferentes tipos de calzado, utilizar modelos que aporten mayor estabilidad y acudir al podólogo cuando aparecen las primeras molestias suele evitar problemas mucho más importantes.